Ya de joven soñaba con abrir una ventana frente al Cantábrico y dejar que la brisa y el salitre formaran parte de todos los que vinieran a buscar su refugio donde descansar y desconectar.
Con el tiempo, ese sueño tomó forma y así piedra, madera y mucha ilusión dieron vida al Hotel Pleamar. Un pequeño hotel marinero en Puerto de Vega. Donde lo sencillo se hace especial: caminar descalzo por la arena de Frexulfe, sentir la brisa del mar por la senda costera, ver al atardecer desde nuestras habitaciones.
Pero la verdaderamente importante del Pleamar es que Mila no navega sola. Me acompaña una gran Tripulación de mujeres dispuestas a ayudarte, a llegar a buen puerto en cada travesía. Porque el Pleamar no es un hotel al uso — es un lugar donde se viene a sentir.
Bienvenidos a Bordo